Para que un transformador eléctrico funcione correctamente, es fundamental llevar a cabo un mantenimiento del mismo.
En este artículo abordaremos los diferentes aspectos clave que se deben revisar cuando se realiza el mantenimiento de un transformador eléctrico.
¿Qué se revisa en el mantenimiento de un transformador eléctrico?
Los transformadores eléctricos necesitan revisiones periódicas para garantizar que operan de manera segura y eficiente. Entre los principales aspectos sometidos a revisión encontramos:
- Nivel de aceite dieléctrico: Este aceite tiene un papel fundamental en el aislamiento y la refrigeración del transformador. Durante la revisión, inspeccionaremos cuál es el nivel del aceite y realizaremos pruebas para detectar posibles contaminantes como partículas metálicas o humedad, que pueden afectar a su rendimiento.
- Aislamientos eléctricos: Los aislamientos entre los diferentes bobinados deberán ser revisados para prevenir posibles cortocircuitos. Para ello, realizaremos pruebas de resistencia de aislamiento con equipos especializados.
- Sistema de enfriamiento: Este sistema es fundamental para que el transformador no se sobrecaliente. Por tanto, deberemos verificar los radiadores, ventiladores y bombas para comprobar que se encuentran en buen estado y funcionan de forma adecuada.
- Conexiones eléctricas: Llevaremos a cabo una revisión exhaustiva de todas las conexiones y terminales del transformador para detectar posibles signos de aflojamiento, corrosión o sobrecalentamiento, ya que pueden causar pérdidas de energía, o en los casos más graves, incendios.
- Estado general: Se inspeccionará también el exterior del transformador para identificar posibles deformaciones, grietas, fugas de aceite u otros posibles daños que puedan poner en riesgo su operación.
¿Cuál es la inspección rutinaria que se debe realizar a los transformadores?
Llevar a cabo un mantenimiento rutinario de los transformadores será la base para garantizar que se encuentran en condiciones óptimas.
Inspección Visual
Recorrer visualmente el alrededor del transformador podrá revelar problemas como fugas de aceite, daños físicos o acumulación de suciedad. También será necesario revisar que todas las señales y paneles de advertencia se encuentren en su lugar y sean legibles.
Pruebas de gases disueltos
Con este procedimiento podremos identificar la presencia de gases generados por descomposición del aceite o el aislamiento, lo que pondrá en evidencia posibles fallos incipientes.
Inspección de los dispositivos de seguridad
Los dispositivos como válvulas de alivio de presión, interruptores de nivel de aceite y relés deberán ser revisados de forma rutinaria para asegurar que funcionan correctamente en caso de emergencia.
Limpieza de componentes
Es recomendable también, realizar una limpieza periódica de ventiladores, radiadores y partes externas para evitar que el polvo o los contaminantes puedan afectar al rendimiento general del equipo o a la disipación del calor.
¿Cuándo se debería realizar el mantenimiento de un transformador?
- Desde la instalación: El mantenimiento de los transformadores eléctricos deberá comenzar inmediatamente después de la instalación del transformador. Esto ayudará a garantizar que cualquier problema inicial sea detectado y corregido antes de que se convierta en un fallo más grave.
- De forma preventiva: Aunque el transformador parezca funcionar correctamente, es esencial llevar a cabo un mantenimiento preventivo del mismo, para detectar posibles problemas antes de que causen interrupciones en el suministro eléctrico.
- Cuando se detecten anomalías: Si durante las inspecciones visuales o las pruebas rutinarias comentadas anteriormente, se detectan signos de desgaste, fugas o sobrecalentamiento, habrá que iniciar un mantenimiento más detallado.
Beneficios de un mantenimiento adecuado
Al llevar a cabo un mantenimiento regular de los transformadores eléctricos no solo estamos prologando su vida útil sino que también conseguimos otra serie de beneficios como:
- Mayor eficiencia energética: Un transformador que sea mantenido de forma correcta podrá operar con menos pérdida de energía.
- Reducción de costos: Al detectar y solucionar los pequeños fallos a tiempo, evitaremos reparaciones más difíciles y costosas.
- Prevención de interrupciones: Con un mantenimiento preventivo, se reducirá el riesgo de fallos inesperados, lo que garantizará que el suministro eléctrico es continuo.
En COVER contamos con el personal, los equipos y la experiencia necesarios para llevar a cabo un mantenimiento exhaustivo de los transformadores eléctricos. Un buen mantenimiento es la clave para asegurar el éxito de las operaciones eléctricas.