¿Qué son las instalaciones eléctricas industriales y cómo funcionan?
Las instalaciones eléctricas industriales son el conjunto de los distintos equipos que conforman los circuitos eléctricos necesarios para transformar, controlar y distribuir la energía eléctrica en entornos industriales.
Operan utilizando corriente trifásica, y su diseño y configuración requieren un análisis previo detallado para garantizar su correcta implementación.
Por lo general, estas instalaciones funcionan con niveles de energía que varían entre 10 kV y 20 kV, clasificados como media tensión, o con tensiones superiores a 30 kV, que entran en la categoría de alta tensión.
Componentes Esenciales en una Instalación Eléctrica Industrial
Equipos de medición y contadores eléctricos
Los equipos de medición son fundamentales para monitorear y registrar el consumo de energía.
Gracias a estos dispositivos, se puede llevar un control detallado de los niveles de energía utilizados, lo que permite realizar ajustes y detectar anomalías de manera eficiente.
Deben instalarse en lugares accesibles, pero también protegidos para evitar daños o manipulaciones no autorizadas.
El cuadro eléctrico es una pieza clave en cualquier instalación industrial, ya que regula y distribuye la potencia eléctrica hacia los distintos equipos conectados.
Este componente supervisa el funcionamiento correcto de los aparatos, asegurando que operen bajo condiciones seguras y óptimas. Además, incorpora sistemas de protección contra sobrecargas o fallos eléctricos.
Acometidas
Son los conductos que transportan la energía desde su origen hasta el punto de distribución dentro de la instalación. Facilitan el suministro de electricidad desde la red pública hacia la infraestructura industrial, asegurando una conexión eficiente.
Pueden ser soterradas o aéreas, siendo las primeras las más frecuentes debido a su mayor protección frente a factores externos y su menor impacto visual.
Sistemas de puesta a tierra
La puesta a tierra es un mecanismo indispensable en cualquier instalación eléctrica. Este sistema canaliza los excesos de voltaje hacia el suelo, evitando riesgos graves para los usuarios y protegiendo los equipos ante sobrecargas eléctricas.
Tomas de corriente
Las tomas de corriente, también conocidas como enchufes, permiten conectar los equipos eléctricos a la red.
En una instalación industrial, estas deben estar ubicadas estratégicamente y diseñadas para soportar la carga eléctrica requerida por la maquinaria o dispositivos utilizados, garantizando su operatividad.
Interruptores
Elementos que permiten controlar el flujo de corriente eléctrica, posibilitando la apertura o cierre de circuitos de forma manual o automática.
Son vitales para gestionar el suministro eléctrico durante tareas de mantenimiento o en situaciones de emergencia.
Los principales tipos que se emplean en instalaciones industriales incluyen:
- Interruptor General: utilizado para abrir o cerrar el circuito principal.
- Interruptor Termomagnético: diseñado para proteger el sistema frente a cortocircuitos o sobrecargas.
- Interruptor Derivado: permite desconectar y proteger líneas específicas del sistema.
- Interruptores de Control: limita el consumo de energía y protege el circuito ante posibles sobrecargas.
¿Qué tipos de instalaciones eléctricas industriales existen?
Las instalaciones eléctricas industriales se clasifican según su uso y nivel de tensión:
Según su uso:
- Instalaciones de transporte: líneas eléctricas que conectan diferentes puntos de la instalación, pudiendo ser aéreas o subterráneas.
- Instalaciones generadoras: producen energía eléctrica a partir de diversas fuentes, como centrales termoeléctricas, nucleares, parques eólicos o fotovoltaicos.
- Instalaciones receptoras: transforman la energía eléctrica en otros tipos de energía para su uso en procesos industriales.
- Instalaciones transformadoras: modifican las características de la energía eléctrica, como la tensión, para adaptarla a diferentes usos.
Según su nivel de tensión:
- Instalaciones de alta tensión: operan con tensiones superiores a 1.000 voltios en corriente alterna o 1.500 voltios en corriente continua, siendo comunes en entornos industriales.
- Instalaciones de baja tensión: funcionan con tensiones inferiores a 1.000 voltios y se utilizan para el consumo propio de clientes finales.
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