Ensayos eléctricos en transformadores: cuándo realizarlos, qué se mide y cómo interpretar los resultados

Un transformador puede llevar años en servicio con un problema interno que no genera ninguna señal externa visible. No hay ruido anómalo, no hay olor, no hay variación en las medidas de producción, y un día falla de forma catastrófica, con las consecuencias que eso implica: parada de instalación, costes de emergencia, posibles daños en equipos adyacentes y plazos de sustitución que en muchos casos se cuentan en semanas.

Lo que hubiera revelado ese problema antes de que ocurriera es precisamente lo que miden los ensayos eléctricos: variaciones en la resistencia de aislamiento, composición anómala de los gases disueltos en el aceite, incremento en el factor de disipación o presencia de descargas parciales que crecen lentamente dentro del dieléctrico. Los ensayos no son un trámite técnico: son el único instrumento que permite conocer el estado real de un transformador antes de que ese estado se manifieste como un fallo.

Por qué los ensayos eléctricos son indispensables en transformadores

Los transformadores son equipos aparentemente robustos y silenciosos, trabajan durante décadas sin intervención visible, y esa misma fiabilidad hace que a veces se les preste menos atención de la que merecen. El problema es que cuando fallan, lo hacen de forma severa: un fallo interno en un transformador de potencia puede destruir el equipo completamente, propagar el fallo a la red conectada y generar una parada de instalación cuya duración depende de si hay equipo de repuesto disponible.

La inspección visual detecta problemas externos: fugas de aceite, corrosión, daños en los aisladores, signos de sobrecalentamiento en la carcasa. Los ensayos eléctricos van más allá: evalúan el estado del sistema de aislamiento, la integridad de los devanados, la calidad del dieléctrico y la presencia de fenómenos eléctricos internos que no son perceptibles desde el exterior. Son, en esencia, la radiografía del equipo.

Cuándo deben realizarse los ensayos en un transformador

No hay un único momento adecuado para los ensayos de un transformador. Hay varios, y cada uno tiene un propósito distinto.

  • Ensayos de aceptación en fábrica y en obra

Los ensayos de tipo y de rutina que se realizan en fábrica según la norma IEC 60076 verifican que el transformador cumple las especificaciones del pedido antes de ser expedido. En obra, los ensayos de recepción comprueban que el equipo no ha sufrido daños durante el transporte y que sus parámetros son coherentes con los certificados de fábrica. Esta verificación es crítica en transformadores de gran potencia, donde los costes de un transporte inadecuado pueden no ser visibles sin ensayos específicos.

  • Ensayos de puesta en servicio

Antes de energizar un transformador instalado, es necesario verificar que la instalación es correcta y que el equipo está en condiciones de entrar en servicio con seguridad. Estos ensayos incluyen la medición de resistencia de aislamiento tras el montaje, la verificación de la relación de transformación, la comprobación del grupo de conexión y, en transformadores en aceite, el análisis del dieléctrico líquido. Un error en esta fase puede suponer energizar un equipo con un defecto de instalación que generará un fallo inmediato o a corto plazo.

  • Ensayos preventivos periódicos

El mantenimiento predictivo de un transformador se basa en la realización periódica de ensayos que permiten seguir la evolución de sus parámetros a lo largo del tiempo. La frecuencia depende de la criticidad del equipo, su antigüedad y las condiciones de operación, pero en transformadores de potencia de cierta relevancia en la instalación, los ensayos anuales o bianuales son una práctica habitual en entornos industriales y de distribución. El valor de estos ensayos no está tanto en el resultado puntual como en la tendencia: un parámetro que se degrada progresivamente es más informativo que un valor aislado.

  • Ensayos tras incidencia o evento de red

Cortocircuitos, sobrecargas severas, rayos, maniobras incorrectas o inundaciones pueden afectar al estado interno de un transformador sin que el equipo deje de funcionar de inmediato. Los ensayos post-incidencia permiten evaluar si el evento ha generado algún daño en el aislamiento o en los devanados que comprometa la fiabilidad futura del equipo, antes de decidir si puede continuar en servicio o requiere intervención.

Qué se mide: los ensayos eléctricos principales en transformadores

La batería de ensayos aplicable a un transformador varía según el tipo de equipo, su nivel de tensión y el objetivo del ensayo. Estos son los más relevantes en la práctica habitual:

  • Medición de resistencia de devanados

Mide la resistencia óhmica de cada devanado en corriente continua. Las desviaciones entre fases o respecto a los valores de fábrica pueden indicar conexiones deficientes, puntos de soldadura deteriorados o, en casos más severos, devanados con vueltas en cortocircuito. Es uno de los ensayos de referencia más básicos y más informativos.

  • Relación de transformación y grupo de conexión

Verifica que la relación de vueltas entre primario y secundario es la correcta y que el desfase entre tensiones de primario y secundario corresponde al grupo de conexión declarado. Cualquier desviación significativa en la relación de transformación puede indicar daños en los devanados o problemas en el cambiador de tomas. El grupo de conexión erróneo generaría una operación incorrecta en paralelo con otros transformadores.

  • Resistencia de aislamiento e índice de polarización

La medición de resistencia de aislamiento (megaohmios) entre devanados y entre devanados y tierra evalúa el estado del sistema dieléctrico. El índice de polarización (IP), calculado como el cociente entre la medida a 10 minutos y la medida a 1 minuto, aporta información adicional sobre la calidad del aislamiento: valores de IP inferiores a 1,5 en un transformador en aceite son señal de alerta; valores superiores a 2 son generalmente aceptables. La temperatura en el momento de la medición es un factor crítico que debe registrarse para poder comparar resultados entre distintas campañas.

  • Ensayo de pérdidas en vacío y en cortocircuito

Las pérdidas en vacío (pérdidas en el núcleo) y las pérdidas en cortocircuito (pérdidas en los devanados) son parámetros de diseño que caracterizan el comportamiento energético del transformador. Su comparación con los valores certificados de fábrica permite detectar degradaciones en el núcleo magnético o cambios en la resistencia de los devanados, aunque estas variaciones suelen ser pequeñas y requieren equipos de medida precisos para ser detectadas.

  • Factor de disipación (tan delta)

El factor de disipación o tangente delta mide las pérdidas dieléctricas del sistema de aislamiento. Un valor elevado o creciente respecto a mediciones anteriores indica degradación del dieléctrico, presencia de humedad o contaminantes, o inicio de procesos de deterioro que, si no se abordan, pueden evolucionar hacia un fallo dieléctrico. Es especialmente relevante en transformadores de papel-aceite y en transformadores secos de alta potencia.

  • Análisis de gases disueltos en aceite (DGA)

El análisis de gases disueltos es, en transformadores en aceite, probablemente la herramienta diagnóstica más valiosa. Los diferentes tipos de fallo interno (arcos eléctricos, descargas parciales, sobrecalentamientos localizados en el núcleo o en los devanados) generan gases característicos que se disuelven en el aceite aislante. El análisis de la composición y concentración de estos gases, interpretado mediante métodos como el triángulo de Duval o las ratios de Rogers, permite identificar el tipo de fallo, su severidad y su evolución en el tiempo. La comparación de análisis sucesivos es tan importante como el resultado absoluto de cada uno.

  • Ensayo de descargas parciales

Las descargas parciales son fenómenos de ionización localizada que ocurren en el interior del aislamiento cuando el campo eléctrico supera la rigidez dieléctrica de una zona deteriorada, con inclusiones de gas o con defectos de fabricación. No generan un fallo inmediato, pero su presencia sostenida degrada progresivamente el aislamiento hasta provocar un fallo dieléctrico. El ensayo de descargas parciales, realizado según la norma IEC 60270, permite detectar su presencia y cuantificar su magnitud antes de que el daño sea irreversible.

Cómo interpretar los resultados: señales que no deben ignorarse

Los resultados de los ensayos solo tienen valor diagnóstico real cuando se interpretan correctamente, y la interpretación correcta requiere dos cosas que no siempre están disponibles: valores de referencia adecuados y criterio técnico para distinguir lo significativo de lo accesorio.

Los valores de referencia pueden provenir de los certificados de fábrica del equipo, de normas técnicas internacionales (IEC, IEEE) o de mediciones anteriores del mismo transformador. Este último punto es crucial: la evolución de un parámetro en el tiempo es más informativa que su valor absoluto en un momento dado. Un índice de polarización de 1,8 en un transformador que hace dos años tenía 2,5 merece atención aunque el valor absoluto sea técnicamente aceptable.

Algunas señales que no deben ignorarse:

  • Descenso progresivo de la resistencia de aislamiento entre campañas de medida, especialmente si se acompaña de un índice de polarización bajo.
  • Incremento del factor de disipación respecto a mediciones anteriores, incluso si el valor absoluto está dentro de límites.
  • Aparición o crecimiento de gases combustibles en el DGA, especialmente hidrógeno, acetileno o etileno, que son indicadores de fallos activos en el interior del transformador.
  • Desviaciones en la relación de transformación superiores al 0,5% respecto a los valores nominales.
  • Presencia de descargas parciales por encima de los niveles de referencia del fabricante.

Cualquiera de estas señales, por sí sola, no necesariamente implica retirar el equipo de servicio. Pero sí implica actuar: investigar la causa, aumentar la frecuencia de seguimiento o planificar una intervención antes de que el problema evolucione a un fallo no controlado.

El papel de una empresa especializada en ensayos de transformadores

Los ensayos de transformadores requieren equipos de medida específicos, calibrados y adecuados al nivel de tensión y a la tipología del equipo. Pero más allá de la instrumentación, lo que determina el valor real de un ensayo es la capacidad del equipo técnico para interpretar los resultados con criterio, contextualizarlos en el historial del equipo y traducirlos en recomendaciones de acción concretas.

Un informe técnico de calidad no es una tabla de valores, es un documento que recoge las condiciones de la medición, los resultados obtenidos, su comparación con referencias anteriores o normativas, la interpretación diagnóstica de las desviaciones detectadas y las recomendaciones de actuación con el grado de urgencia correspondiente.

En VOLTIA realizamos ensayos y verificaciones eléctricas en transformadores con equipos técnicos especializados y equipamiento de medida adecuado a cada tipo de ensayo y nivel de tensión. Trabajamos tanto en ensayos de puesta en servicio como en campañas de mantenimiento predictivo, aportando no solo los resultados sino la interpretación técnica que permite tomar decisiones fundamentadas sobre el activo. Si el ensayo revela la necesidad de intervención, nuestro equipo también puede ejecutar los trabajos de reparación o mantenimiento necesarios.

Preguntas frecuentes sobre los ensayos eléctricos en un transformador 
  • ¿Con qué frecuencia deben realizarse los ensayos eléctricos en un transformador?

Depende de la criticidad del equipo, su antigüedad y sus condiciones de operación. En transformadores de potencia críticos para la instalación, se recomienda una campaña de ensayos anual o bianual. La clave está en mantener una serie histórica de resultados que permita detectar tendencias de degradación, no en obtener lecturas puntuales aisladas.

  • ¿Qué es el análisis de gases disueltos (DGA) en transformadores y por qué es importante?

El DGA analiza la composición y concentración de gases disueltos en el aceite aislante de un transformador. Diferentes tipos de fallo interno (arcos, descargas parciales, sobrecalentamientos) generan gases característicos que se acumulan en el aceite. El análisis de esos gases permite identificar el tipo de fallo y su evolución, convirtiendo el DGA en la herramienta diagnóstica más potente para transformadores en aceite.

  • ¿Qué diferencia hay entre ensayos de tipo, ensayos de rutina y ensayos especiales en transformadores?

Los ensayos de tipo verifican que el diseño cumple las especificaciones técnicas (se realizan sobre un equipo representativo de la serie). Los ensayos de rutina se realizan sobre todos los transformadores producidos para verificar su correcto funcionamiento. Los ensayos especiales (como descargas parciales o análisis de tensión de transferencia) se realizan a petición del cliente o ante circunstancias específicas. Esta clasificación sigue los criterios de la norma IEC 60076.

  • ¿Qué significa un valor bajo de resistencia de aislamiento en un transformador?

Un valor bajo de resistencia de aislamiento indica que el sistema dieléctrico ha perdido parte de su capacidad aislante, lo que puede deberse a humedad en el aislamiento, contaminación del aceite, degradación térmica del papel o daños físicos en el aislamiento. La gravedad depende del valor absoluto, de su evolución respecto a mediciones anteriores y del índice de polarización. En cualquier caso, requiere investigación y, habitualmente, intervención.

  • ¿Puede un transformador seguir en servicio si los ensayos detectan descargas parciales?

Depende del nivel de las descargas parciales, de su evolución y del tipo de transformador. Niveles bajos y estables pueden ser compatibles con la continuación del servicio bajo vigilancia reforzada. Niveles elevados o en crecimiento rápido son señal de que el proceso de degradación del aislamiento está activo y requiere una intervención planificada urgente. La decisión debe tomarla un técnico con experiencia en diagnóstico de transformadores, no basarse solo en el valor numérico.