En una instalación eléctrica industrial o de alta tensión, la mayoría de los fallos no se producen de forma repentina. Antes de que un interruptor falle, un transformador se deteriore o una celda de media tensión provoque una parada, el sistema suele dar señales. El problema es que esas señales no siempre son visibles.
El mantenimiento predictivo nace precisamente para interpretar esas señales técnicas antes de que se conviertan en una avería real.
A diferencia del mantenimiento correctivo (que actúa cuando el daño ya está hecho) y del preventivo (que se basa en calendarios fijos) el predictivo analiza el estado real de los equipos mediante mediciones específicas.
En instalaciones industriales, subestaciones eléctricas o infraestructuras energéticas, este enfoque permite reducir paradas no planificadas y optimizar la inversión en mantenimiento eléctrico de alta y baja tensión.
Qué significa realmente anticiparse al fallo
Un incremento de resistencia de contacto en una unión de embarrado suele manifestarse primero como elevación térmica. Sin embargo, térmicamente empieza a mostrar una elevación de temperatura mucho antes de que el aislamiento se degrade o se produzca un disparo.
Un cable de media tensión puede mantener continuidad eléctrica, pero internamente puede estar desarrollando descargas parciales que indican un deterioro progresivo del aislamiento.
Un sistema de protecciones puede funcionar, pero estar descoordinado respecto al resto de la red, provocando disparos innecesarios ante variaciones normales de carga. El mantenimiento predictivo analiza estos comportamientos anómalos en su fase inicial.
Mantenimiento predictivo para plantas Solares Fotovoltaicas
Termografía eléctrica: mucho más que una imagen térmica

La inspección termográfica es una de las técnicas más extendidas dentro del mantenimiento predictivo en instalaciones eléctricas. Sin embargo, su valor no está en capturar una imagen con colores llamativos, sino en interpretar correctamente lo que esa imagen representa.
Un punto caliente en una conexión puede deberse a un mal apriete, pero también a un desequilibrio de carga o a un problema aguas arriba. La diferencia es crítica. Cuando se realizan inspecciones termográficas en cuadros eléctricos, centros de transformación o subestaciones, lo que se busca no es solo temperatura elevada, sino desviaciones respecto al comportamiento esperado del sistema.
En líneas de alta tensión, la termografía permite identificar empalmes defectuosos, aisladores deteriorados o conexiones sometidas a esfuerzos térmicos anormales. En entornos industriales, facilita detectar sobrecargas en barras colectoras o en protecciones antes de que provoquen disparos intempestivos.
La clave está en correlacionar la imagen térmica con la carga real del sistema, las condiciones ambientales y el histórico de funcionamiento.
Medición de descargas parciales: el diagnóstico del aislamiento
Uno de los fallos más costosos en instalaciones de media y alta tensión es la degradación del aislamiento. Cuando un aislamiento falla de forma súbita, el resultado suele ser crítico: disparos generales, daños en transformadores o incluso incendios.
Las descargas parciales son pequeñas liberaciones de energía dentro del material aislante. No generan un fallo inmediato, pero sí indican que el aislamiento está perdiendo integridad.
La medición de descargas parciales permite detectar estos fenómenos en:
- Transformadores de potencia
- Celdas de media tensión
- Cables de alta tensión
- Equipos encapsulados
Su valor reside en que permite actuar cuando el deterioro todavía es reversible o, al menos, planificable. No se sustituye un equipo por calendario, sino porque existen datos que indican que su estado está evolucionando hacia el fallo.
En mantenimiento de subestaciones eléctricas, esta técnica es especialmente relevante, ya que el aislamiento es uno de los elementos más críticos del sistema.
Análisis de redes eléctricas: estabilidad y calidad del suministro
No todos los problemas eléctricos generan una avería visible. Muchos afectan de forma silenciosa al rendimiento de los equipos.
El análisis de redes eléctricas permite estudiar cómo se comporta el sistema bajo carga real. Parámetros como armónicos, desequilibrios de fase o variaciones de tensión pueden estar reduciendo la vida útil de motores, transformadores o equipos electrónicos sin que exista una avería concreta.
En instalaciones industriales con variadores de frecuencia, hornos eléctricos o grandes motores, la distorsión armónica puede provocar sobrecalentamientos en conductores y transformadores.
Un análisis técnico adecuado no se limita a medir, sino a interpretar si esos valores están dentro de rangos admisibles para el tipo de instalación. Esa interpretación es la que permite decidir si se requiere filtrado, redistribución de cargas o ajuste de protecciones.
Protecciones eléctricas: fiabilidad real, no solo teórica
Las protecciones son el sistema de seguridad de cualquier instalación eléctrica. Sin embargo, una protección correctamente instalada no garantiza que esté correctamente ajustada.
En el mantenimiento predictivo, se revisa no solo que el relé dispare, sino que lo haga en el tiempo y con la selectividad adecuados.
Una protección mal coordinada puede generar disparos innecesarios ante picos de arranque o, por el contrario, no actuar con suficiente rapidez ante un cortocircuito real.
En instalaciones de alta tensión, la coordinación entre protecciones es determinante para evitar que un fallo localizado se convierta en una desconexión general.
Cuándo tiene sentido aplicar mantenimiento predictivo
El mantenimiento predictivo es especialmente recomendable cuando:
- La instalación tiene un alto impacto productivo.
- Una parada implica pérdidas económicas significativas.
- Existen activos de elevado coste, como transformadores de potencia.
- La red presenta cargas variables o complejas.
- Se gestionan subestaciones eléctricas críticas.
En estos entornos, actuar únicamente con mantenimiento preventivo puede resultar insuficiente. Las revisiones periódicas son necesarias, pero no siempre detectan problemas incipientes si no se apoyan en técnicas de medición avanzadas.
Del dato a la decisión técnica
El verdadero valor del mantenimiento predictivo no está en acumular mediciones, sino en convertirlas en decisiones operativas.
Un informe termográfico sin contexto no resuelve nada. Una medición de descargas parciales sin histórico no permite evaluar tendencia. Un análisis de red sin comprensión del proceso industrial puede conducir a conclusiones erróneas. Por eso, el mantenimiento predictivo requiere experiencia técnica en alta y baja tensión, conocimiento del comportamiento de los equipos y capacidad para integrar la información dentro de una estrategia global de mantenimiento eléctrico.
En instalaciones eléctricas industriales y subestaciones, esta anticipación marca la diferencia entre reaccionar ante el fallo o gestionarlo antes de que ocurra.


